Molina de Segura pierde el tren de los microchips por la parálisis del Gobierno de PP y VOX

El municipio queda fuera de la carrera tecnológica regional mientras el Ayuntamiento solo ejecutó el 40% de las inversiones prometidas en 2025

Molina de Segura ha vuelto a quedar fuera de una inversión estratégica para su futuro. Ocho municipios de la Región de Murcia competirán por albergar el nuevo centro de diseño de microchips de Quantix, pero el Ayuntamiento de Molina no ha presentado candidatura. Esta ausencia confirma la deriva de una administración local que deja pasar oportunidades vitales para el empleo y la industria.

Una gestión basada en la renuncia

El historial de este mandato se está escribiendo a base de subvenciones perdidas. Entre los casos más graves destacan la renuncia a ayudas para la climatización de edificios públicos y la pérdida de casi 2 millones de euros del plan "Molina Avanza Contigo" por incapacidad administrativa.

Esta inacción contrasta con la presión fiscal que sufren los vecinos, quienes han visto cómo subían los impuestos mientras los servicios públicos y las inversiones estratégicas desaparecían de la agenda local.

Los datos de ejecución presupuestaria revelan el motivo de este abandono: en 2025, el equipo de Gobierno solo dedicó 4 de cada 10 euros prometidos a inversiones reales en el municipio. Esta falta de actividad no es nueva, ya que en 2024 las cifras fueron igualmente insuficientes, dejando a la ciudad en una situación de parálisis gestora.

Declaraciones de Isabel Gadea

La portavoz de la oposición, Isabel Gadea, ha señalado la gravedad de esta nueva oportunidad perdida:

"Molina de Segura no puede permitirse un Gobierno que se encierra en los despachos mientras el futuro pasa de largo. Es indignante que, con los impuestos más altos, tengamos una gestión de tercera que ni siquiera se presenta a proyectos que generarían empleo tecnológico. PP y VOX prefieren las fotos y el ruido político antes que trabajar en los expedientes que traen dinero a nuestra ciudad ".

La exclusión de Molina en el proyecto de Quantix es un síntoma del modelo de ciudad que imponen PP y VOX. Frente al liderazgo industrial histórico del municipio, el actual desgobierno está convirtiendo a Molina en una ciudad dormitorio, perdiendo peso específico en la Región frente a otros ayuntamientos que sí pelean por cada inversión.

Este sitio web utiliza cookies para facilitar y mejorar la navegación. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. POLITICA DE COOKIES